Rallamos un poquito la cascara de limón y exprimimos el limón.
Añadimos la mostaza.
Un poquito de aove y empezamos a batir con una barilla pequeña. Si tienes una eléctrica de esas de hacer espuma en la leche es la bomba. Y si no tienes ninguna de las dos pues con un tenedor y para delante con la salsa.
Vamos incorporando el resto del aove despacito y ya veremos que cremosita se vuelve la salsa.
¡Ya está lista! Ahora te toca a tí pensar con que la combinas.