El sofrito entra en escena, si lo tenemos previamente hecho genial y si no pues lo primero sería eso, hacer el sofrito ;-D
Cuando tenemos la cebolla lista incorporamos las acelgas que ya tenemos lavadas y cortadas. Dejamos unos minutos sin que se reduzcan demasiado ni pierdan mucho de su color. Cuanto más color más propiedades mantienen.
Una vez listo el sofrito con las acelgas añadimos las avellanas y trituramos unos minutos. Usando el procesador/Thermomix que tengas.
Vamos añadiendo el resto de ingredientes y trituramos todo según nos guste con más o menos trozos.
Si la textura es demasiado pegajosa añade más copos de avena. Pero es posible que se queden un pelín pegajosas, no te preocupes porque una vez en la sartén se manejan muy bien.
Las puedes hacer en la sartén vuelta y vuelta o en el horno.
Una vez listas acompañalas con la guarnición que más te pida el cuerpo.